La omisión de socorro

Algunas veces vemos en la televisión imágenes, provenientes de China, en las que se atropella a una persona y aunque pasan por su lado nadie acude a su auxilio. Pues este hecho en España constituye un delito, la omision de socorro, aunque hay un gran debate sobre si debe existir o no ya que limita la libertad de las personas, porque la gente no actúan libremente sino porque se ven obligados por esta norma. La mayoría de los casos en los que está presente este hecho delictivo es en el ámbito del trafico automovilístico.

Por tanto esta conducta punible consiste en el simple hecho de abstenerse de actuar, se trata de un poder y no hacer, de forma que no es necesario que se verifique el resultado, es decir es indiferente si la persona a la que no se la ha prestado auxilio muere o no.

De todos modos el artículo que regula este delito establece una clausula que dice sin riesgo propio ni de terceros, por lo que se aplica el principio de inexigibilidad de una conducta diversa. Este sería un ejemplo, para ilustrar la situación: el vecino que es consciente de los malos tratos habituales en una pareja, no se le exige que intervenga ya que podría ponerse el mismo en peligro, pero sí que se le exige el deber de llamar a la policía.

Pero esta clausula resulta difícil de delimitar, aunque existen situaciones en las que por unas meras molestias no es suficiente para excusar esa omisión de socorro, como por ejemplo que se pierda un vuelo a consecuencia de ello, o que no haya podido acudir a una reunión. En algunos casos se impone incluso del deber de afrontar pequeñas lesiones corporales.

En relación con este tema existe otra figura delictiva, y se trata de la denegación de asistencia sanitaria o abandono de los servicios sanitaria. A diferencia del anterior éste se trata de un delito especial, porque sólo puede ser cometido por un profesional sanitario, mientras que el anterior puede ser cometido por cualquiera (delito común). Estaría presente el hecho punible en los casos en los que el profesional, que estando obligado a ello, deniega asistencia sanitaria o abandonará los servicios sanitarios, cuando dicha denegación suponga un grave riesgo para salud de las personas.

Hay dos formas de cometer el delito: abandono o denegación, la última para estar presente implicaría el previo requerimiento de la ayuda; mientras que la primeria haría referencia al profesional que se aleja del centro sanitario en el que presta sus servicios, o bien la omisión de prestar asistencia sanitaria que no ha sido requerida, por ejemplo el médico que observa un empeoramiento en la salud de un sedado.

Este caso tiene otra diferencias con lo anterior, y si es que este delito no se consuma con el mero abandono o con la denegación, sino que se requiere una situación de riesgo para la salud, sino la conducta no será punible.

Por último, debido a su condición de profesional sanitario es difícil delimitar cuando está obligado como profesional y cuando no, por ello el criterio mayoritario ha establecido que éstos no se encuentran permanentemente de guardia, de forma que si en sus vacaciones un médico se abstiene de prestar auxilio a alguien se le aplicaría el delito mencionado al principio y no éste, como si fuera un ciudadano más.


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