La externalización de la Sanidad Pública

La externalización de la Sanidad Pública es un tema polémico  que está dando mucho de qué hablar estos días.

 La externalización de la Sanidad Pública

Es generalizado el sentimiento de preocupación que existe entre la población debido a que son términos que se desconocen y nos dejamos llevar, en ambos sentidos, por la subjetividad.

Qué es la externalización

La externalización es una práctica que cuenta ya con muchos siglos a sus espaldas. El significado de la externalización es delegar competencias a terceros que ofrezcan unos determinados servicios.

Aunque no nos demos cuenta, la externalización es un hecho completamente introducido en nuestra sociedad, y algunos de los ejemplos que nos pueden llevar a entender este proceso es por ejemplo la empresa fabricante de zumos que contrata la limpieza a otra empresa, la inmobiliaria que contrata a un informático, el despacho jurídico que contrata a una asesoría, etc. Todo esto es la externalización, es decir, una empresa que en lugar de realizar todos los procesos propios realiza contrataciones externas para realizar las tareas que no forman parte de su núcleo.

Esto permite una mayor especialización en estos sectores, es decir, recurrimos a una empresa que cuenta con una plantilla que está dedicada en exclusiva a una determinada actividad.

Además de la mayor especialización, una de las ventajas de la externalización es una considerable reducción de costes. Para entenderlo nos basaremos en el caso actual de los hospitales (que por otra parte ya contaban con servicios externalizados como la limpieza y otros) aunque sin concretar y por supuesto poniéndolo desde un punto de vista objetivo.

Imaginemos por ejemplo el caso de los técnicos de reparación. Si un hospital contrata a una serie de técnicos que se encarguen de reparar sus máquinas, esto supone una serie de nóminas que, en algunos casos, no están suponiendo un servicio constante. A estas nóminas se la suma el coste de seguros y administración. Ese hospital estará “servido” en cuanto a las averías que se produzcan, pero ahora nos vamos a el caso contrario, es decir, un Centro de Salud de un pequeño pueblo. En esta ocasión no es viable la contratación de una persona especializada y cualificada. Esto supone que será otra la persona que se encargue de estas averías o, en muchos casos, tener que enviar a otra especializada. Esto además de suponer un gasto económico supone una pérdida de tiempo en el cual es posible que deban suspenderse servicios (el técnico no está presente y se tendrá que desplazar desde otro hospital).

En el caso de externalizar este tipo de servicios, será la empresa contratada la responsable de llevar a cabo la tarea en un tiempo mínimo, sin traducirse esto en un sobrecoste.

Por otra parte, hay que tener en cuenta una serie de factores como las vacaciones, las festividades, que puedan ponerse enfermos, que disfruten de un permiso, etc. En este caso el hospital o centro de salud no verá alterado este tipo de servicio, ya que ese tema será competencia directa de la empresa contratada, es decir, se podrá disfrutar de dicho servicio los 365 días del año a un precio considerablemente más reducido.

Lo mismo ocurre cuando se introduce nueva maquinaria. La formación del personal será responsabilidad de la empresa contratada, algo que en caso de no estar externalizado, supone un sobrecoste considerable.


Comparte este artículo:

¿Aún no está suscrito al blog?

Suscríbase a nuestro feed y recibe las publicaciones en tu email gratis:

ESCRIBE UN COMENTARIO