Evolución del derecho penal hasta el derecho romano

Cada una de las sociedades va creando sus propias normas y leyes penales que se caracterizan por los rasgos de dicha sociedad. En esta ocasión vamos a estudiar la evolución del derecho penal hasta el derecho romano.

 Evolución del derecho penal hasta el derecho romano

El origen del derecho penal

Hay que tener en cuenta que en la época primitiva no existía un derecho penal propiamente dicho, sino que se establecía una serie de prohibiciones y para que pudiesen ser cumplidas se le atribuyan razones mágicas y religiosas.

Por otra parte también se ampliaba el castigo, ya que en el caso de que cometer una violación a estas prohibiciones, dicho castigo no sólo sería para el ofensor, sino también para todos los miembros de su familia.

Esta situación hacía que cuando un individuo realizaba una ofensa de este tipo, quedaba a merced de sus parientes, los cuales se encargaban de castigarlo. No obstante, hay que tener en cuenta que esta situación llevaba a un mal mayor que es el de la venganza.

Posteriormente apareció la Ley del Talión, una ley que comenzó a limitar este sistema de venganza. Esta ley surge a partir del Código de Hammurabi, la Ley Mosaica y la Ley de las XII Tablas.

Esta ley buscaba crear una proporcionalidad entre el daño producido por el individuo y el castigo al que tenía que ser sometido. Y aquí viene la idea del ojo por ojo y diente por diente.

Esto hizo que en los crímenes en los que no hubiese un daño físico se estableciese una compensación física como era por ejemplo el cortar la mano a un ladrón.

Poco después apareció el término Composición, que buscaba una pena que pudiese satisfacerse mediante una suma de dinero, situación por la que la víctima renunciaba a la venganza. En la actualidad podemos ver algo similar que son la remisión de la pena a cambio de servicios a la comunidad.

El derecho romano

Después de todos estos conceptos apareció lo que denominamos como derecho romano que fue evolucionando con el tiempo. Esta evolución se debía a los cambios necesarios así como a los distintos gobiernos de cada época.

Es aquí cuando se creó la diferencia entre crimen y delito. Los acusados de un crimen eran perseguidos por el Estado, mientras que los acusados de delito eran perseguidos por los propios particulares afectados. Estos conceptos no contaban con distinciones relacionadas con las clases sociales.

Tiempo después, incluso los delitos pasaron a ser perseguidos por el propio Estado, sometiendo a penas públicas al infractor en relación con la gravedad del mismo.

Posteriormente y con la llegada de la República y el Imperio, estos delitos dejaron de buscar cubrir intereses particulares pasando de esta forma a buscar la solución a través de intereses públicos. Por otra parte, en esta época, los crímenes comenzaron a ser considerados contra la majestad del imperio, algo que hizo que se tuviese un mayor respeto ya que las penas eran mayores por ser tratado como ofensa al emperador.

Este nuevo concepto sobre el derecho hace que comience la etapa del derecho romano en la que podemos encontrar un considerable recrudecimiento de la severidad de los castigos impuestos en relación al bien lesionado.


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