El desequilibrio del aspecto penal

El derecho penal cuenta en nuestra sociedad con una finalidad muy concreta, que es la de defender los intereses y valores de los considerados como ataques violentos.

El desequilibrio del aspecto penal

Dicho derecho penal cuenta con una serie de penas duras que pueden ser privativas de la libertad, llegando a tener consecuencias nefastas en determinadas situaciones. En la actualidad nos encontramos una democracia en la que tan sólo se acude a esta rama del ordenamiento jurídico en última instancia, y siempre y cuando el resto de los recursos de los que disponemos no sean suficientes para castigar dichas conductas graves.

Por esta vía se castigan en determinadas acciones que generalmente son las que atentan contra la vida o la integridad física de las personas, como son los casos de lesiones y homicidios, también castiga la privación de libertad, el atentado contra la integridad moral (como puede ser el caso de la tortura), las que atentan contra la libertad sexual del individuo e incluso para las que atentan contra la propiedad privada y el patrimonio.

No obstante debemos analizar y profundizar cuáles de estas conductas y casos concretos deben ser constitutivos de delito al que se deba aplicar este tipo de penas. Uno de los ejemplos que debemos analizar son las acciones relacionadas con la ingeniería financiera, que pueden percibirse como muy graves aunque no sean consideradas como delitos.

En muchas ocasiones parece ser que este tipo de castigo se utiliza con el objetivo de fortalecer la democracia, aunque también es cierto que en muchas ocasiones llegamos a pensar que realmente el Código Penal puede llegar a estar favoreciendo a las clases más pudientes o con una mayor influencia.

Un buen ejemplo de ello es que en ocasiones hemos podido contemplar cómo el Código Penal llega castigar más duramente a una defraudación a la Seguridad Social por pequeña que sea que otras defraudaciones mucho mayores contra la Hacienda Pública.

Esto hace pensar que existen algunas cláusulas que deben ser tenidas en cuenta, además de que la sociedad debe recapacitar y considerar hasta qué punto este tipo de castigo puede ser útil para corregir determinados actos, con lo que se llegaría la conclusión de que verdaderamente el Código Penal en muchas ocasiones está siendo malinterpretado o no hace justicia real con la sociedad democrática en la que vivimos actualmente, por lo que es posible que esté creando una importante merma en nuestro estado democrático ya que existe una destacable colisión entre los intereses y los valores del propio pueblo.


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